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15.5.21

[El Problema de la Semana] El rebote afortunado

Juguemos a la pelota... sin romper nada:
 
Un chico debe lanzar con fuerza una pelota en línea recta para que, después de rebotar en el suelo, siga en línea recta hasta colarse por una pequeña ventana. Si la altura del chico es de 1'50 m, la altura de la ventana es de 2'50 m y la distancia entre el chico y la pared donde se encuentra la ventana es de 8 metros:
 
¿En qué punto del suelo debe hacer rebotar la pelota?

Para encontrar la solución, lance la página y rebote debajo de la imagen.

A través de una esfera de cristal vemos la imagen invertida del paisaje. La ilustración ha sido tomada de este sitio.

SOLUCIÓN:

En primer lugar debemos comentar que en este problema estamos haciendo una licencia física: cuando alguien lanza una pelota por el aire en una dirección que no sea perpendicular al suelo, la trayectoria que sigue la pelota nunca será perfectamente recta debido a la gravedad terrestre. Siempre se asemejará a un tramo de parábola.

De hecho, si quisiéramos que la trayectoria fuera perfectamente recta deberíamos lanzarla en un ambiente sin gravedad, como el que puede haber en una estación espacial.

Pero mejor dejemos de complicarnos la vida. Supongamos que el chico del problema lanza la pelota con la suficiente fuerza para que ésta siga una línea prácticamente recta, y despreciemos los detalles.

Cuando la pelota rebota en el suelo sucede un hecho importante: el ángulo con el que la pelota alcanza el suelo es igual al ángulo de rebote. Siendo así, podemos hacer un esquema geométrico de la situación:

En el esquema vemos que el chico está representado por el segmento AB, y la pared con la ventana por el segmento CD. El punto de rebote es R, y en ese punto el primer tramo de la trayectoria de la pelota, BR, forma un ángulo de incidencia α con la horizontal, mientras que el segundo tramo de la trayectoria, RD, forma el ángulo de rebote β. Los ángulos de incidencia y rebote son iguales: α = β.

Como estos dos ángulos son iguales, y los triángulos ABR y CDR son rectángulos, entonces estos dos triángulos son semejantes. Por tanto los lados correspondientes son proporcionales, y concretamente con los catetos podemos hacer la igualdad de proporciones:

AB/CD = AR/CR

es decir:

1.5/2.5 = m/n

pero:

n = 8 − m

y por tanto:

1.5/2.5 = m/(8−m)

Multiplicamos en cruz y desarrollamos la ecuación:

1.5(8 − m) = 2.5m

12 − 1.5m = 2.5m

4m = 12

m = 3

La respuesta sería: el chico debe hacer rebotar la pelota en el punto R que se encuentra a 3 metros de él y 5 metros de la pared.

AMPLIACIÓN:

Hemos hecho los cálculos con una proporción que ha dado como resultado una ecuación de primer grado. También podemos solucionar el problema de forma estrictamente geométrica, haciendo la simetría de la ventana con el suelo y prolongando la trayectoria de la pelota en línea recta, como si golpeara contra el reflejo de la ventana en el suelo, tal y como se ve en el esquema:

Según esto, primero calculamos el punto E, simétrico del D respecto a la recta AC, y el punto de rebote R sería el punto de corte de la recta BE con la recta AC.

 
Nota: este problema ha sido adaptado del libro: Matemágicas, de Ignacio Soret Los Santos.

8.5.21

[El Problema de la Semana] Hacia las seis

¿Tenéis un reloj analógico a mano? Pues idlo preparando:

Si nos fijamos en la hora que marca el reloj, a la aguja horaria le falta el triple de tiempo en llegar a las 6 que a la aguja de los minutos.

¿Qué hora marca el reloj?


Para la solución no hace falta girar las manecillas del reloj, sino la rueda del ratón.


Esta imagen es de un bonito reloj que se encuentra en París, en el actual Museo d'Orsay. El museo fue una estación de trenes, y uno de sus ferrocarriles era el que hacía el trayecto París-Orleans. La llegada del transporte por ferrocarril en el siglo XIX popularizó los relojes y trajo el establecimiento de un horario común en todas las ciudades y pueblos de cada nación. Hasta ese momento, cada ciudad y pueblo tenía su hora propia, ligada a la hora solar, lo cual suponía una enorme dificultad para calcular los horarios de salida y llegada de los trenes.


SOLUCIÓN:

Para resolver el problema hay que pensar que la aguja horaria estará en las 6 cuando sean las 6 en punto, mientras que la aguja de los minutos estará en las 6 cuando sea "la hora que sea y media". Es fácil darse cuenta que esa "hora que sea y media" debe ser las 5 y media, pues la aguja de los minutos no puede alejarse de las 6 más de una hora. Luego la hora que marca el reloj será antes de las cinco y media, lo suficiente para que a la aguja horaria le falte el triple de tiempo en llegar a las 6 que a la de los minutos en llegar a las cinco y media.

Un cálculo mental inmediato nos lleva a que la hora que marca el reloj debe ser las 5:15. De ese modo, faltarán 15 minutos para que sean las 5 y media, y 45 minutos (el triple de tiempo) para que sean las 6 en punto.

Es más sencillo darse cuenta mentalmente de la situación que plantearla con una ecuación, pero en este caso se podría plantear la ecuación siguiente:

6 − x = 3 · (5'5 − x)

La resolvemos:

6 − x = 16'5 − 3x

2x = 10'5

x = 5'25

La respuesta es 5'25, es decir, 5 horas y 0'25 de hora, o lo que es lo mismo, 5 horas y cuarto, la misma solución que nuestro cálculo mental.

Nota: este problema ha sido adaptado del libro Enigmas para Darle al Coco, de Àngels Navarro.

24.4.21

[El Problema de la Semana] Apretones de manos

No estoy seguro, pero puede que este problema que este problema clásico ya haya salido en nuestro blog:

Todas las personas que asistieron a una reunión se saludaron estrechándose la mano. Uno de ellos se molestó en contar cuántos apretones se habían dado y fueron 120.

¿Cuántas personas estuvieron en la reunión?

La solución, más abajo de la ilustración.

La imagen ha sido extraída de esta web.

SOLUCIÓN:

Supongamos que en la reunión hay x personas. Cada una estrecha la mano de x − 1 personas. Parece que basta con multiplicar las dos cantidades para obtener el número de apretones, pero si lo hacemos así estamos contando dos veces cada apretón. Por tanto dicha cantidad hay que dividirla entre 2, y ya podemos plantear la ecuación:

x · (x − 1) / 2 = 120

Desarrollamos:

x2 − x = 240

x2 − x − 240 = 0

Si resolvemos la ecuación de segundo grado obtenemos las soluciones:

x1 = 16

x2 = −15

Evidentemente, descartamos la raíz negativa, y por tanto la solución es que en la reunión estuvieron 16 personas.


Nota: este problema ha sido extraído del libro Álgebra Recreativa, de Yakob Perelman.

17.4.21

[El Problema de la Semana] El viaje en moto

Pongámonos el casco y preparémonos para rodar por la carretera:

Un motorista viaja entre dos ciudades. El viaje de ida lo cubre a 90 km/h, y el de vuelta a 60 km/h.

¿Cuál ha sido la velocidad media de su recorrido?

(Ayuda: suponer que la distancia entre las ciudades es de 180 km)

La solución después de la estupenda ilustración.

 


SOLUCIÓN:

Si hacemos caso de la ayuda y suponemos que la distancia entre las ciudades es de 180 km, entonces el viaje de ida, a 90 km/h, lo cubre en 2 horas, y el viaje de vuelta, a 60 km/h, lo cubre en 3 horas. En total ha tardado 5 horas en hacer 360 km (ida y vuelta), luego la velocidad media de su recorrido ha sido de:

360/5 = 72 km/h.

¿Y si no hacemos caso de la ayuda y dejamos abierta la distancia recorrida entre las dos ciudades?

En ese caso, supongamos que la distancia es d, entonces el tiempo empleado en la ida será:

tiempo ida = espacio/velocidad = d/90

Y el tiempo gastado en la vuelta es de:

tiempo vuelta = d/60

Luego:

tiempo total = d/90 + d/60

Y la velocidad media será:

velocidad media = espacio total / tiempo total = 2d/(d/90 + d/60)

Si hacemos operaciones, teniendo en cuenta que:

d/90 + d/60 = 2d/180 + 3d/180 = 5d/180

Entonces:

2d/(5d/180) = 360d/5d

Las distancias se simplifican y nos queda que la velocidad media es de:

velocidad media = 360/5 = 72 km/h.

por tanto, la distancia entre las ciudades es indiferente para el cálculo de la velocidad media.

 

AMPLIACIÓN:

Hay un error muy frecuente que consiste en tomar las dos velocidades y hacer la media de las dos: (90 + 60)/2 = 150/2 = 75 km/h.

Esta operación es incorrecta porque el tiempo durante el cual ha durado cada velocidad es diferente. Veámoslo con el siguiente ejemplo:

Si la moto hubiera estado a 90 km/h durante por ejemplo dos horas, y a 60 km/h durante otras 2 horas, entonces en las primeras dos horas habría recorrido 180 km, en las segundas dos horas habría recorrido 120 km, y en total 300 km en 4 horas, lo que quiere decir que la velocidad media habría sido de 300/4 = 75 km/h, que era lo esperado al hacer la media de las velocidades.

Profundizando en estos detalles, podemos ver que lo último que hemos calculado es la media aritmética entre 90 y 60, que vale 75, pero otra es la media armónica:

2/(1/90 + 1/60) = 72;

la media armónica es la preceptiva en este caso, y la que da el resultado correcto.
 

Este problema ha sido adaptado del libro Álgebra Recreativa, de Yakob Perelman.

10.4.21

[El Problema de la Semana] Problema en la peluquería

Llegó el momento de teñirse el pelo:
 
Un peluquero tiene dos botellas de agua oxigenada de un litro cada una. La primera botella tiene agua oxigenada al 40% de concentración. La concentración de la segunda botella es del 10%.
 
¿Cuánto tiene que mezclar de cada botella para que salga un litro de agua oxigenada con una concentración del 20%?

La solución: bajando, bajando...

 

Aquí vemos un esquema de la molécula del peróxido de hidrógeno, llamado también agua oxigenada, con dos átomos de oxígeno al centro y dos átomos de hidrógeno en los extremos. El esquema incluye ángulos y distancias. Las distancias están medidas en pm = picometros. Un picometro es la billonésima parte de un metro, es decir, 10-12 metros.

SOLUCIÓN:

Un litro son 1000 mililitros, 1000 ml; vamos a usar estas unidades en todo el ejercicio, para no tener que complicarnos con la masa en gramos ni con la densidad de los líquidos.

Si la primera botella tiene una concentración del 40%, significa que de los 1000 ml, 400 ml son de peróxido de hidrógeno puro, y el resto, 600 ml, es agua (el peróxido de hidrógeno H2O2 es otro nombre del agua oxigenada).

La segunda botella tiene una concentración del 10%, esto significa que de los 1000 ml, 100 ml son de peróxido de hidrógeno puro, y el resto, 900 ml, es agua.

Si llamamos x e y a las cantidades respectivas en mililitros que tenemos que tomar de cada botella para mezclarlas y obtener un litro de agua oxigenada al 20%, entonces se cumplen las siguientes ecuaciones:

x + y = 1000;

ya que juntas dan un litro de agua oxigenada;

40x/100 + 10y/100 = 200;

ya que hacemos un 40% de la primera cantidad y le sumamos un 20% de la segunda cantidad y obtenemos 200 ml de peróxido puro, el 20% de un litro.

simplificando:

4x + y = 2000

ya que este es el peróxido de hidrógeno que cada botella aporta, y que en conjunto debe sumar los 200 ml, el 20%, de la botella resultante.

Resolvemos el sistema, por ejemplo por sustitución:

y = 1000 − x

4x + 1000 − x = 2000;

3x = 1000

x = 1000/3;

de aquí:

y = 1000 − 1000/3 = 2000/3

Es decir, tendremos que mezclar 1/3 de litro de la primera botella, con 2/3 de litro de la segunda.


Nota: este problema ha sido adaptado del libro Álgebra Recreativa, de Yakob Perelman.

20.3.21

[El Problema de la Semana] El baile de fin de curso

Como ya nos vamos acercando al fin de curso, es interesante que vayamos pensando en el baile:

Los alumnos y alumnas que se han graduado están de celebración. Han organizado un baile; el cuadrado de la doceava parte ya han salido a la pista, y el resto, 35, todavía están sentados charlando.

¿Cuántos alumnos se han graduado?

La respuesta, como siempre, más abajo de la ilustración.
 
Esta imagen proviene de la película High School Musical 3 y está tomada de esta web.

 
SOLUCIÓN:

Si llamamos x al número de alumnos que se han graduado, entonces es fácil plantear la ecuación, basta sumar los que han salido a la pista con los que están sentados charlando para que nos dé el número total de alumnos.

(x/12)2 + 35 = x;
 
desarrollamos la ecuación: 
 
x2/144 + 35 = x;
 
quitamos denominadores y ordenamos, pasando todo al primer miembro:
 
x2 − 144x + 5040 = 0;

se trata de una ecuación de segundo grado; la resolvemos y obtenemos dos soluciones:

x1 = 84
x2 = 60

Sorprendentemente, las dos soluciones son válidas. En la primera, la doceava parte son 7, su cuadrado son 49, que son los que están en la pista bailando, y 49 + 35 = 84. En la segunda solución, la doceava parte son 5, su cuadrado son 25 que son los que están en la pista bailando, y 25 + 35 = 60.

Este problema ha sido adaptado del libro Álgebra Recreativa, de Yakob Perelman.

6.2.21

[El Problema de la Semana] Pájaros a la pesca

En esta ocasión, un problema de resolución muy sencilla, pero que tiene un fondo interesante:

Situados uno a cada orilla de un hermoso río tropical, y subidos en lo más alto de dos enormes árboles, se encuentran dos pájaros que se alimentan de pescado. De pronto aparece un pez en el río y los pájaros se lanzan a cazarlo al mismo tiempo y con la misma velocidad. Los dos pájaros alcanzan al pez al mismo tiempo. El río mide 70 metros de ancho y los árboles tienen una altura de 30 y 40 metros respectivamente.

¿Sabrías encontrar en qué punto del río estaba el pez?

No se preocupen, que nosotros también vamos a cazar a este pez, debajo de la ilustración.


Este es uno de los grabados del genial Maurits Cornelis Escher. Su título es Cielo y Agua II, y consideramos que viene perfecto para ilustrar nuestro problema de hoy.


SOLUCIÓN:

Es fácil dibujar un esquema del río con los dos árboles y darse cuenta de que si los dos pájaros van a la misma velocidad, recorrerán el mismo espacio en el mismo tiempo, luego los vuelos de los dos pájaros son dos segmentos rectilíneos que miden la misma longitud.
 
Para que esto suceda, el pez tiene que estar en un punto que diste 40 metros del árbol de 30 metros de altura, y que por tanto diste 30 metros del árbol de 40 metros de altura. Así se forman dos triángulos rectángulos exactamente iguales, de catetos 30 y 40 metros, tal y como se puede apreciar en la ilustración.

Nota: aunque en el dibujo no se aprecia, estamos suponiendo que el ancho del río es lo mismo que la distancia entre las bases de los árboles.

Se puede calcular mediante el teorema de Pitágoras la longitud de los segmentos rectilíneos que recorren los pájaros: ambos segmentos miden 50 metros.

Ampliación:
 
La solución de este problema es muy sencilla debido a la elección de los datos, ya que justamente el ancho del río coincide con la suma de las alturas de los árboles. Sin embargo, si planteamos una situación más general, entonces tenemos que emplear razonamientos más avanzados, aunque no demasiado difíciles.
 
Así, supongamos que las alturas de los árboles son a y b respectivamente, y que el ancho del río, o la distancia entre las bases de los árboles vale L. Tenemos una situación como la del esquema siguiente:
Nos han aparecido dos triángulos rectángulos, y si les aplicamos el teorema de Pitágoras a cada uno de ellos, obtenemos las ecuaciones siguientes:

x2 = a2 + y2
x2 = b2 + (L - y)2
 
Igualando ambas ecuaciones:
 
a2 + y2 = b2 + (L - y)2 
 
Haciendo operaciones, la y al cuadrado se cancela y nos queda una ecuación de primer grado en la que podemos despejar la y sin dificultad:
 
y = (b2 + L2 - a2)/(2L)
 
Puede comprobar el lector que si aplicamos esta fórmula cuando a = 40, b = 30 y L = 70, obtenemos el valor de y = 30.
 
Nota: este problema ha sido extraído del libro Problemas a mí, de Fernando Corbalán y José María Gairín.

30.1.21

[El Problema de la Semana] El tamaño de la pantalla

Este problema va de hacer cálculos sobre el tamaño de la pantalla de un televisor. Resolviéndolo podemos aprender la relación entre las pulgadas que mide, la proporción de sus lados o "relación de aspecto", y el tamaño real de los lados.

Nuestro televisor es de "40 pulgadas", esto quiere decir que la diagonal de la pantalla mide 40 pulgadas. Además es panorámico: la proporción entre sus lados o "relación de aspecto" es 16:9.

Intenta averiguar con estos datos la longitud de los lados en centímetros y el área de la pantalla en metros cuadrados.

No aparten sus ojos de la pantalla: la solución está más abajo.




SOLUCIÓN:

Lo primero que vamos a hacer es pasar las pulgadas a centímetros. Teniendo en cuenta que 1 pulgada = 2,54 cm, entonces:

40 pulgadas = 40 · 2,54 = 101,6 cm.

Si llamamos x e y al ancho y alto de la pantalla respectivamente, entonces podemos establecer dos relaciones.

Por un lado tenemos el teorema de Pitágoras: x e y son los catetos de un triángulo rectángulo en el que la hipotenusa es igual a 40 pulgadas o 101,6 centímetros:

x2 + y2 = 101,62

Por otro lado la relación entre los lados es 16 : 9, esto quiere decir que se cumple la proporción:

x/y = 16/9, es decir, x = 16y/9

Sustituyendo en la ecuación del teorema de Pitágoras tenemos:

(16y/9)2 + y2 = 101,62

hacemos operaciones, quitamos denominadores y tenemos:

256y2 + 81y2 = 101,62 · 81  

de donde:

337y2 = 836127,36

despejamos la y:

y = 49,8 centímetros

calculamos la x:

x = 16y/9 = 88,6 centímetros.

Teniendo en cuenta que el ancho de la pantalla es de 88,6 cm = 0,886 m, y el alto es de 49,8 cm = 0,498 m, entonces el área de la pantalla es:

Área = 0,886 · 0,498 = 0,4412 m2.

30.12.18

[El Problema de la Semana] La compra compartida

Atención:

Cuatro compañeros van hacia clase. Cada uno de ellos tiene que comprar una cosa: una goma de 15 céntimos, un lápiz de 75 céntimos, un cuaderno de 3.75 euros y un libro de 18.75 euros. Después de comprar lo que hace falta, a Paula le sobra 1 céntimo, a Juan 2 céntimos, a Luis 3 céntimos y a Ana 4 céntimos. Si pasamos todo a céntimos, multiplicamos lo que se ha gastado cada uno por lo que ha sobrado y sumamos los productos, se obtiene 5490.

¿Qué objeto ha comprado cada uno de los cuatro?

Veamos la solución más abajo.

Present and Correct es una tienda online de artículos de papelería, unos son antiguos y recopilados de muchas partes de Europa y otros son de diseño original. Entre sus artículos están estos sellos para estampar poliedros y cuerpos de revolución. Parecen muy útiles cuando se enseña geometría tridimensional, pues los grumetes suelen tener dificultades para dibujar las figuras por sí solos.

Solución:

Se trata de encontrar la combinación adecuada:

15 · a + 75 · b + 375 · c + 1875 · d = 5490

Donde a, b, c, y d son los números 1, 2, 3 y 4 pero no en ese orden, sino en el orden adecuado para que salga correcta la operación.

Es evidente que d no puede ser ni 3 ni 4, pues en estos casos 1875 · d superaría la cifra pedida, 5490.

Tampoco d puede ser 1, pues en ese caso la suma de 15 · a + 75 · b + 375 · c debería llegar a 3615, y esto no es posible, ya que la suma máxima posible es 15 · 2 + 75 · 3 + 375 · 4 = 1755.

Luego d = 2, y entonces 15 · a + 75 · b + 375 · c = 5490 − 1875 · 2 = 1740.

Con los cálculos que hemos hecho se puede ver claramente que para obtener esta cifra, a debe valer 1, b debe valer 3 y c debe valer 4.

Si a = 1 céntimo, entonces a corresponde a Paula, luego Paula ha comprado la goma de 15 céntimos.

Si b = 3 céntimos, entonces b corresponde a Luis, luego Luis ha comprado el lápiz de 75 céntimos.

Si c = 4 céntimos, entonces c corresponde a Ana, luego Ana ha comprado el cuaderno de 3.75 euros.

Si d = 2 céntimos, entonces d corresponde a Juan, luego Juan ha comprado el libro de 18.75 euros.

Nota: Este problema ha sido adaptado del libro Problemas a mí 1, de Fernando Corbalán y José María Gairín.

26.12.18

[El Problema de la Semana] El cociente misterioso

A ver qué tal se nos da resolver el siguiente problema:

Un matemático tenía la costumbre de contestar a las preguntas poniendo problemas. Un día le plantearon una división con más de cien cifras, y le preguntaron cuál era el cociente. Después de un rato contestó: "Si en esta división sumamos 6 al divisor y 72 al dividendo, no varían ni el cociente ni el resto".

¿Cuánto vale el cociente?

La solución más abajo.

Esta imagen ha sido extraída y adaptada de una página de David M. Russinoff. En ella podemos ver una igualdad matemática que significa que N es un número desconocido que al dividirse por 25 da de resto 6. La ilustración nos muestra a los soldados del antiguo ejército chino, tal como aparecen en las figuras de terracota de la tumba del primer emperador, distribuidos en cuadros de 5✕5 = 25 soldados. No sabemos cuántos soldados hay en todo el ejército, pero 6 han quedado sueltos, son el resto de la división entre 25.

Solución:

Se trata de una división en la que no conocemos ni el dividendo D, ni el divisor d, ni el cociente c ni el resto r.

Por la regla de la división, "dividendo es igual a divisor por cociente más resto":

D = d · c + r    (igualdad 1)

Pero si sumamos 6 al divisor y 72 al dividendo, el cociente y el resto no varían, por tanto:

D + 72 = (d + 6) · c + r    (igualdad 2)

Hacemos cuentas aplicando la propiedad distributiva:

D + 72 = d · c + 6c + r
 
Usando la igualdad 1 y simplificando:

72 = 6c

Y por tanto:

c = 72/6 = 12

El cociente es 12.

Obsérvese que de la igualdad 1 y de la igualdad 2 sólo podemos averiguar el valor del cociente, que es el que nos pregunta el problema. El dividendo, el divisor y el resto quedan sin poderse resolver.

Nota: Este problema ha sido extraído del libro Problemas a mí 1, de Fernando Corbalán y José María Gairín.

23.5.18

[El Problema de la Semana] La merienda

Un problema que despierta el apetito:

Anteayer fuimos a una cafetería, y pedimos una jarra de limonada, tres bocadillos y siete magdalenas, y nos cobraron 12,30 euros. Ayer pedimos en la misma cafetería una jarra de limonada, cuatro bocadillos y diez magdalenas, y nos cobraron 15,50 euros. Hoy solo hemos pedido una jarra de limonada, un bocadillo y una magdalena.

¿Cuánto nos cobrarán?

Véase más abajo la solución.

Desde un punto de vista estríctamente geométrico, la foto nos muestra una colección de círculos, elipses, triángulos, cuadrados, rectángulos, cilindros, semiesferas, ortoedros, y otras formas diversas. Entonces, ¿por qué al mirar la imagen se nos hace la boca agua? La foto está extraída de la web del Palazzo Versace Gold Coast.


SOLUCIÓN:

Este es otro de esos problemas en los que lo natural es plantear un sistema de ecuaciones con los datos que nos facilitan. Si llamamos J a lo que cuesta una jarra de limonada, B a lo que cuesta un bocadillo y M a lo que cuesta una magdalena tenemos:

J + 3B + 7M = 12,30
J + 4B + 10M = 15,50

El enunciado del problema nos da sólo dos ecuaciones y tenemos tres incógnitas, luego no hay datos suficientes para concretar que es lo que vale individualmente cada cosa.

Sin embargo, nosotros no queremos saber qué es lo que vale una sola jarra, o un solo bocadillo o una sola magdalena, sino cuánto nos cobran el tercer día, es decir queremos saber el valor de la expresión:

J + B + M = ? 

Si a la segunda ecuación le restamos la primera, entonces la J desaparece, y nos queda la ecuación:

B + 3M = 3,20

Es decir, un bocadillo y tres magdalenas valen 3,20 euros, por tanto 2 bocadillos y 6 magdalenas valen 6,40 euros y esto se lo podemos restar a la primera ecuación:

J + 3B + 7M − 2B − 6M = 12,30 − 6,40 = 5,90

De donde:

J + B + M = 5,90

Por tanto la respuesta es: por una jarra de limonada, un bocadillo y una magdalena nos cobrarán 5,90 euros.

Nota: este problema ha sido adaptado de uno de los que aparecen en el libro Un cuento enmarañado y otros problemas de almohada, de Lewis Carroll.

19.5.18

[El Problema de la Semana] Sacos por parejas

Veamos otro nuevo problema:

En un almacén tenemos cinco sacos de trigo. El primer saco y el segundo pesan juntos 11,5 kilos. El segundo y el tercero pesan juntos 13 kilos. El tercero y el cuarto pesan juntos 15,5 kilos. El cuarto y el quinto pesan 14,5 kilos, y el primero y el quinto pesan juntos 15,5 kilos.

¿Cuánto pesa cada saco por sí solo?

La solución más abajo en esta misma página.

Figura 1. Este es el reverso de un billete de diez chelines, editado en Nigeria en 1972. En él se ven dos hombres apilando sacos de cacahuetes en grandes pirámides. La imagen ha sido extraída de la web Notescollector.eu.

Figura 2. En esta imagen, sacada de la misma web que la anterior, se pueden apreciar mejor las enormes pirámides de sacos apilados. La foto se realizó en los años setenta del siglo pasado. ¿Sería capaz el lector de hacer una estimación del número aproximado de sacos que hay en cada pirámide?

SOLUCIÓN:

El acercamiento más natural a este problema es plantear un sistema de cinco ecuaciones con cinco incógnitas. Si llamamos A, B, C, D y E respectivamente a lo que pesa cada uno de los cinco sacos, entonces:

A + B = 11,5
B + C = 13
C + D = 15,5
D + E = 14,5
A + E = 15,5

Sin embargo, antes de empezar a despejar y sustituir, o de aplicar cualquier otro método (como el método de Gauss) para resolver este sistema, observemos que si sumamos todas las parejas de sacos, obtenemos el doble del peso de todos los sacos juntos:

(A +B) + (B + C) + (C + D) + (D + E) + (A + E) = 11,5 + 13 + 15,5 + 14,5 + 15,5 = 70

Es decir:

2A + 2B + 2C + 2D + 2E = 70

Por tanto:

A + B + C + D + E = 35

Teniendo en cuenta lo que suman B + C y D + E y sustituyendo:

A + 13 + 14,5 = 35
A = 35 − 13 − 14,5 = 7,5

Obtenido el valor de A, podemos calcular "en cascada" los valores de los demás sacos:

A = 7,5
B = 4
C = 9
D = 6,5
E = 8

Nota: este problema ha sido adaptado de uno de los que aparecen en el libro Un cuento enmarañado y otros problemas de almohada, de Lewis Carroll.

12.5.18

[El Problema de la Semana] El paseo en bicicleta

Continuamos con nuestros problemas:

Dos ciclistas salen a las 8 de la mañana y regresan a las 12. Durante ese tiempo han recorrido un tramo llano a 30 kilómetros por hora, han subido una colina a 20 km/h, la han bajado a 60 km/h y han regresado por el mismo tramo llano a 30 km/h.

¿Cuál es la distancia total recorrida?

La solución, debajo de la ilustración.

¿Es lógico suponer que cuando π monta en bicicleta, necesita πedalear si quiere dar un πaseo?


SOLUCIÓN:

Es sencillo hacernos un esquema del recorrido de los ciclistas:




Hemos llamado x al tramo llano, e y al tramo que sube por la colina. Como es un viaje de ida y vuelta, el trayecto total recorrido por los dos ciclistas es de:

x + y + y + x = 2(x + y)

Sabemos que en recorrer el trayecto han empleado en total 4 horas (desde las 8 hasta las 12). Teniendo en cuenta que velocidad = espacio / tiempo, y que por tanto tiempo = espacio / velocidad, podemos plantear la siguiente ecuación, que suma todos los tiempos empleados en los distintos tramos:

x / 30 + y / 20 + y / 60 + x / 30 = 4      (1)

La ecuación (1) tiene dos incógnitas, y no hay ninguna información más en el problema que nos permita plantear otra ecuación, por lo que parecería que no es posible determinar la solución exacta para x e y, sino un número infinito de posibilidades. Sin embargo, si operamos en la ecuación (1) pasando a común denominador y sumando las fracciones:

(2x + 3y + y + 2x) / 60 = 4

2x + 3y + y + 2x = 4 · 60

4x + 4y = 240

x + y = 240 / 4 = 60

Vemos que no hemos podido determinar x e y, pero sí la suma x + y; como el trayecto total es 2(x + y), entonces la solución será:

2(x + y) = 2 · 60 = 120

Los ciclistas han recorrido 120 kilómetros en total.

(No faltará el listo que diga que como son dos ciclistas, cada uno hace 120 kilómetros, la distancia recorrida total es de 240 kilómetros ;) )

Comentario:

La mayoría de los grumetes hicieron cábalas sobre lo que podían medir los tramos x e y, llegando a la conclusión de que cada tramo debía valer 30 kilómetros. Sin embargo, el resultado no depende de lo que valgan x e y por separado, solo exige que x + y sea 60. Así podemos tener por ejemplo que el tramo llano x = 45 kilómetros y el tramo de colina y = 15 kilómetros, y el resultado sería el mismo. O bien que el tramo llano x = 8 kilómetros y el tramo de colina y = 52 kilómetros y los dos ciclistas tardarían lo mismo si mantienen las velocidades del enunciado. Cualquier combinación en la que ambos tramos sumen 60 pueden servir para que se cumplan las condiciones del problema.

Nota: este problema ha sido adaptado de uno de los que aparecen en el libro Un cuento enmarañado y otros problemas de almohada, de Lewis Carroll.

Recordemos que Lewis Carroll, cuyo auténtico nombre era Charles Lutwidge Dodgson, además de ejercer como profesor de matemáticas en Oxford , fue el autor de Alicia en el País de las Maravillas.

8.3.18

[El Problema de la Semana] ¿Cuántos años tiene?

Veamos qué tenemos hoy:

A un aficionado a los rompecabezas le preguntaron cuántos años tenía. La contestación fue compleja:

-Tomad cuatro veces los años que tendré dentro de cuatro años, restadles cuatro veces los años que tenía hace cuatro años y resultará exactamente los años que tengo ahora.

¿Cuántos años tengo?

La respuesta, como siempre, debajo de la imagen ilustrativa.

Los famosos rompecabezas tienen también mucho sentido matemático. Obsérvese por ejemplo, las diferentes formas que pueden adoptar las piezas en un rompecabezas estándar: con los cuatro lóbulos hacia adentro, como la quinta pieza de la segunda fila, con los cuatro hacia afuera, como la quinta de la tercera fila, con tres hacia afuera y uno hacia adentro como la tercera de la segunda fila, con tres hacia adentro y uno hacia afuera, como la tercera de la tercera fila, con dos hacia adentro y dos hacia afuera alternados, como la quinta pieza de la fila séptima, y con dos hacia adentro consecutivos y dos hacia afuera consecutivos, como la segunda de la segunda fila. Seis formas en total, sin contar las piezas que hacen de borde. También podemos seguir las líneas horizontales y verticales que separan las piezas, son líneas en las que los lóbulos hacen ondulaciones a un lado y otro de la línea, y el conjunto de las ondulaciones se puede codificar en binario. Por ejemplo, la primera línea horizontal tendría una codificación como 101100, y la primera línea vertical se codificaría como 01000011. Esta imagen ha sido sacada del blog de Judith Arias.

SOLUCIÓN:

Este problema se resuelve de forma muy sencilla con una ecuación. Llamamos x a la edad que buscamos:

dentro de 4 años tendrá: x + 4
hace 4 años tenía: x − 4.

La ecuación planteada es: 4 · (x + 4) − 4 · (x − 4) = x

Resolvemos:
4x + 16 − 4x + 16 = x
32 = x

El aficionado a los rompecabezas tiene exactamente 32 años.

Nota: Este problema ha sido adaptado del libro Matemáticas recreativas, de Yakob Perelman.

22.2.18

[El Problema de la Semana] Dos obreros camino del trabajo

Veamos este nuevo problema:

Dos obreros, uno viejo y otro joven, viven en un mismo apartamento y trabajan en la misma fábrica. El joven va desde casa a la fábrica en 20 minutos; el viejo en 30 minutos.

¿En cuántos minutos alcanzará el joven al viejo, andando ambos a su paso normal, si éste sale de casa 5 minutos antes que el joven?

Para la solución no hay que caminar nada, sólo girar la rueda del ratón.

Aquí tenemos una vieja e impresionante foto de 1930. Está tomada durante la construcción del Empire State Building de Nueva York. En ella un obrero de edad madura aprieta unas tuercas mientras está sentado sobre el vacío. A la derecha se aprecia el famoso edificio Chrysler. Como el edificio Chrysler mide en total 318,9 metros y en la foto parece estar por debajo del horizonte, podemos aventurar que el obrero de la foto se encuentra trabajando a más de 320 metros de altura. El Empire State Building fue inaugurado el 1 de Mayo de 1931, y tiene una altura total de 443,2 metros. [Extraído de la wikipedia]

SOLUCIÓN:

Podemos llamar e al espacio que ambos recorren, y que es el mismo. Según esto, la velocidad (espacio/tiempo) a la que va cada uno es:

Velocidad del joven: v1 = e / 20
Velocidad del viejo: v2 = e / 30

Teniendo en cuenta que el espacio es igual a velocidad por tiempo, el tiempo que tarda el joven (t) en alcanzar al viejo (que lleva caminando t + 5 pues sale 5 minutos antes) cumple la siguiente ecuación:

t · e / 20 = (t + 5) · e / 30

Simplificamos e en la ecuación, multiplicamos en cruz para quitar denominadores, quitamos paréntesis, y nos queda:

30t = 20t + 100

Y de aquí:

10t = 100; luego t = 10 minutos.

Otra forma más sencilla de razonar este problema es decir: si el joven tarda 20 minutos en hacer el recorrido, tardará 10 minutos en hacer la mitad del recorrido, y si el viejo tarda 30 minutos en hacer el recorrido, tardará 15 minutos en hacer la mitad del recorrido. Si el viejo sale 5 minutos antes que el joven, cuando este lleve 10 minutos andando se encontrará a mitad de recorrido, justo donde está el viejo en ese momento, que lleva 15 minutos andando

Nota: Este problema ha sido adaptado del libro Matemáticas recreativas, de Yakob Perelman.

2.1.18

La Ecuación de Tercer Grado

Cuaderno de bitácora: a pesar de haber evitado estas aguas durante muchos años, he reunido suficiente coraje para entrar en ellas y empezar a explorarlas. Se trata de la solución a la ecuación de tercer grado.

[Pintura de James Brereton]

No es la primera vez que me acerco a esta ecuación, pero sí la primera que me atrevo a explorarla hasta el final, dispuesto a vencer los obstáculos que aparezcan en mi camino.

En este caso, la teoría para resolver una ecuación de tercer grado no es difícil, sin embargo la práctica se complica enormemente. Pero veamos la teoría, con los pasos concretos que se han de dar.

Supongamos que tenemos una ecuación de tercer grado:

 (1)

Para que sea de tercer grado el coeficiente de la x³ debe ser distinto de cero, así que podemos dividir toda la ecuación por a, y obtenemos la siguiente ecuación:

 (2)

Si a₁ es distinto de cero, hacemos el siguiente cambio de variable:

 (3)

Sustituimos, simplificamos, y nos queda una ecuación en la que ha desaparecido el término de segundo grado:

 (4)

Supondremos a partir de ahora que tanto p como q son distintos de cero, porque si alguno de ellos fuera cero, resolver la ecuación (4) sería muy sencillo. En efecto, si p = 0, entonces y se calcula haciendo la raíz cúbica de −q. Si q = 0, entonces y se calcula factorizando: una solución sería 0, y otras dos soluciones saldrían de la raíz cuadrada de −p.

Buscamos las soluciones de la ecuación (4) considerando la siguiente ecuación auxiliar de segundo grado:

 (5)

La ecuación (5) puede tener dos soluciones, basta con que tomemos una de ellas, z, entonces calculamos su raíz cúbica, obteniendo u y v de la siguiente forma:

 (6)

 (7)

Entonces y = u + v es una solución de (4), y aplicando el cambio (3), obtenemos la solución de la x.

Hasta aquí todo parece relativamente sencillo, pero debemos tener en cuenta lo siguiente:

-Podemos plantear una ecuación sencilla en (1), pero la ecuación (2) nos puede salir con coeficientes fraccionarios.

-Aunque la ecuación (2) no tenga fracciones sino solo números enteros sencillos, al hacer el cambio (3) debemos saber elevar al cubo un binomio, y además la ecuación (4) probablemente nos saldrá con coeficientes fraccionarios.

-Después de muchos cálculos, llegamos al paso (5), y tenemos una ecuación de segundo grado. Al resolverla, si nos sale la raíz cuadrada de un número negativo, no vale decir que no hay solución, sino que debemos echar mano de los números complejos y resolver cualquier raíz que se nos presente.

-En el paso (6) tenemos que hacer una raíz cúbica, y la debemos hacer en sentido completo, es decir, debemos operar con números complejos y sacar las tres raíces cúbicas. Así obtendremos u₁, u₂, u₃, y para cada una calcularemos v₁, v₂, v₃. Sumando cada u con cada v obtendremos tres soluciones y₁, y₂, y₃ para (4) y de ellas, con la igualdad (3), obtendremos las tres soluciones x₁, x₂, x₃ de la ecuación (1).

Vamos a hacer un ejemplo para que se vea bien la cruda realidad de los cálculos involucrados.

Primero nos preparamos una ecuación de tercer grado sencilla, de la que sabemos de antemano las soluciones. Supongamos que las soluciones van a ser −2, 1, 3. Obtenemos el polinomio con estas raíces:

 (8)

Entonces la ecuación de tercer grado que vamos a resolver es:

 (9)

Hacemos la sustitución:

 (10)

Sustituimos en la ecuación (9) y hacemos operaciones. Observamos que ya nos van saliendo números fraccionarios.

 (11)

 (12)

 (13)

Ahora consideramos la ecuación auxiliar de segundo grado:

 (14)

 (15)

 (16)

Resolvemos la ecuación de segundo grado, y no nos salen soluciones sencillas, precisamente, sino que aparece una raíz cuadrada con radicando negativo:

 (17)

Si simplificamos todo lo posible nos queda:

 (18)

Si queremos continuar adelante, no tenemos más remedio que meternos en el dominio de los números complejos. La raíz cuadrada del número negativo la sustituimos por la unidad imaginaria i. De las dos soluciones posibles de (18) elegimos una de ellas y hacemos las divisiones, tomando decimales:

 (19)

Ahora tenemos que hacer raíces cúbicas a un número complejo. Todo aquel matenavegante que maneje un poco los números complejos sabrá que el procedimiento habitual es, en primer lugar, pasar ese número complejo a forma trigonométrica, calculando su módulo y su argumento.

El módulo:

 (20)

El argumento:

 (21)
En este cálculo hemos tomado el arcotangente que corresponde con el cuadrante donde se encuentra el número complejo. Además, el argumento tiene una solución múltiple que se obtiene dando valores enteros a k.

Para calcular la raíz cúbica de un número complejo hay que hacerle la raíz cúbica al módulo y dividir el argumento por tres, y al hacer esta división debemos darle a k valores 0, 1 y 2 para obtener tres soluciones esencialmente diferentes:

 (22)

 (23)

 (24)

 (25)


Para k = 0:

 (26)

Para k = 1:

 (27)

Para k = 2:


Y ya está. Lo hemos conseguido. Después de tremendos cálculos inesperados hemos llegado a la sencilla solución de la ecuación planteada en (9). No está mal para un neófito en la exploración de la ecuación de tercer grado.

Nada tiene que ver este proceso con el sencillo y famoso método de Ruffini. Dicho método nos hubiera dado las soluciones rápidamente y casi sin esfuerzo, pero es un método de ensayo-error: hay que probar con números hasta que salgan los válidos. Pero si el método de Ruffini no funciona con los enteros divisores del término independiente del polinomio, entonces es inútil tratar de usarlo probando con números decimales cualesquiera: hay infinitos.

El método que hemos visto en nuestra entrada, basado en las fórmulas de Cardano-Tartaglia, es arduo pero nos da las soluciones, no hay que ir probando nada, tan solo hacer los cálculos.

En una próxima entrada nos enfrentaremos a una odisea aún más dura: la ecuación de cuarto grado.

Nota: nuestro proceso para resolver la ecuación de tercer grado se basa en este documento del Departamento de Álgebra de la Universidad de Sevilla.